El lema de la empresa Trèfle es: "Tradición y modernidad”. Honra a la tradición con sus productos. La empresa, situada en Blida, a 50 km al sur de Argel, fabrica y comercializa “leben”. Se trata de un producto hecho con leche cortada semidesnatada, con un cierto sabor ácido y una textura consistente. Tradicionalmente se come con cuscús, y es el producto representativo de Trèfle, que vendió un promedio de 60.000 litros al día en 2005. El guiño de Trèfle a la modernidad se observa en su avanzada tecnología. Durante años, el leben se ha vendido en bolsitas, pero en 2005, Trèfle empezó a envasar el producto en botellas de PET de un litro, producidas en una línea completa de Sidel equipada con un Combi que opera a una velocidad de 22.000 botellas por hora.
La leche corre por las venas de la familia
En realidad, Trèfle está orientada al crecimiento y a la innovación desde 1983. La empresa ha sido un asunto familiar en una industria tradicional desde los años 50. Khaled Tlemsani, que estudió Física en la Universidad, trabajó en la preparación del producto y en ventas. La familia escogió el nombre Trèfle para la empresa (que significa “trébol”: una de las plantas preferidas de las vacas y un signo de buena suerte). Al principio, la empresa tenía 12 empleados, a los que pronto se unieron los hijos Nabil y Mahmoud. Este último está graduado en la escuela francesa ENILV (escuela nacional de industrias lácteas y cárnicas). En los años 80 y 90, “el sector lácteo estaba estancado, debido principalmente al monopolio del gobierno”, apunta Nabil Tlemsani. La inestabilidad social y política también contribuía al estancamiento. Entonces, en 1998, Trèfle se expandió mediante la adquisición de máquinas FFS (“Form-Fill-Seal”: formar, llenar, cerrar) para fabricar yogur (ocho líneas automáticas de termoformado). Más tarde, inició operaciones de producción de leche de larga duración sin necesidad de refrigeración. Dado que se produce poca leche fresca localmente, la empresa empezó a producir leche reconstituida a partir de polvo importado de Nueva Zelanda y mezclada con azúcar, intensificador del sabor y agua. Trèfle prefirió las botellas de plástico frente al envasado en cartón puesto que el plástico “se puede reutilizar para guardar agua, que es un problema importante en Argelia”. En 2002, una línea de Sidel equipada con dos máquinas de moldeo por extrusión-soplado (DSL 3 y 4) operaba a una velocidad de 6.000 botellas de HDPE por hora, esterilizadas en un Hydroloc a 122 °C.
Productos lácteos en PET por primera vez en Argelia
Trèfle ha seguido una estrategia de inversiones para adaptarse al consumo creciente en un mercado en el que el 30 % de todos los productos lácteos se envasan en botellas de plástico. Algunos competidores son el productor francés Danone, la empresa argelina Soummam y unos 200 productores de lácteos. En 2005, la empresa optó por una línea de Sidel para envasar yogur pasteurizado para beber y leben en PET, por primera vez en Argelia. “Confiábamos en la respuesta de los equipos de Sidel y el Combi es la mejor solución para solventar problemas de contaminación”, apunta Nabil Tlemsani. El concepto de integrar soplado, llenado y taponado en un solo recinto ayuda a “reducir los riesgos microbiológicos como los residuos de polvo y suciedad asociados a los sistemas de transporte”. La tasa de producción es de 22.000 botellas por hora.
En 2005, para afrontar un mercado estacional agitado (el consumo de yogur cae en verano), Trèfle lanzó su bebida de limón Charbet en botellas de PET transparentes. Charbet es una mezcla de leche y zumo de limón con sabor de azahar. Tradicionalmente, se vendía en bolsitas para beber. Por último, el producto más reciente de la gama se llama Fresh’up y es una mezcla de zumo de fruta y yogur. Se envasa en botellas de HDPE de un litro envueltas en una banda de colores vivos y chispeantes. La bebida se prepara con diversos sabores (mango y naranja, naranja y piña, y baya).
Cada día, unos treinta camiones con los colores de Trèfle salen a la carretera hacia una docena de centros de distribución establecidos por todo el país. A continuación, hacen paradas en establecimientos de mayoristas y en supermercados. En el clima actual de recuperación económica, en Trèfle se mantienen ocupados. Gozan de un 60% de cuota de mercado para los productos embotellados y un 30% de cuota para otros contenedores. Su cifra de ventas creció un 23% en 2005. La empresa tiene planes de completar su surtido con productos orientados a la salud (0% grasas); lanzar nuevos formatos y sabores; modernizar su fábrica de queso; fortalecer su red de proveedores de leche cruda; y conseguir la etiqueta ARPCC (Análisis de Riesgos y Puntos Críticos de Control). “Cada día un nuevo reto”, dice Nabil Tlemsani.