La tecnología de la pasteurización se revoluciona con “Swing” de Sidel, un nuevo pasteurizador que reduce en un 25% el consumo de energía. El proyecto, pendiente de patente, que nació hace un año en los laboratorios de I&D de Verona, se propone satisfacer la demanda creciente de soluciones sostenibles del mercado. En este momento, en la planta de Carlsberg UK en Northampton (Reino Unido), se está instalando el innovador pasteurizador Swing de Sidel.
Swing: evolución y diseño de una solución innovadora y personalizada
La primera característica del nuevo pasteurizador consiste en disponer de un único cambiador de calor para todas las zonas de pasteurización, en lugar de uno por cada una, como en cambio sucedía en el pasado. A diferencia de los sistemas presentes en el mercado, Swing no prevé el uso de un buffer, es decir de un depósito auxiliar con función de reserva de energía. El sistema que Sidel ofrece cuenta con un único circuito anular, por el cual circula el agua que, mantenida a temperatura constante por el cambiador, se distribuye a las distintas zonas según la necesidad en cada caso. En tal modo, se previene el derroche de energía (que en cambio se obtendría calentando una masa de agua que, al final de la producción, se dejaría enfriar) y asegura una mayor reactividad (tratando solo la cantidad de agua requerida por las distintas zonas). “Esta nueva tecnología nos ha impresionado enormemente” —afirma el gestor de proyectos de Carlsberg UK—. “De hecho, el mecanismo principal de Swing es tan sencillo que cuesta entender por qué a nadie más se le ha ocurrido inventarlo hasta ahora”.
La segunda característica —aún más importante— consiste en la presencia de un sistema de desviación del agua específico para las zonas centrales. Gracias a este sistema, el agua fría y caliente no se mezclan jamás pues la “lluvia” que cruza el producto a una determinada temperatura es reencauzada al depósito desde donde se ha tomado. Por tanto, con Swing es posible establecer exactamente cuál será el punto de recogida del agua, desviando su trayecto por medio de un dispositivo mecánico. El objetivo es mantener los depósitos a las temperaturas deseadas para poder reutilizar el agua, con una importante ventaja en términos de costos y consumos. Martin Essex agrega: “Hoy en día, la energía y el agua son muy caras. Por eso, un consumo inferior representa una excelente oportunidad para ahorrar”.
La energía térmica que requiere el proceso de pasteurización es solo la necesaria para calentar o enfriar el producto y no las masas de agua contenidas en los depósitos del proceso mantenidas a las temperaturas de régimen. Martin Essex agrega: “Con Swing, desde el punto de vista del TCO (costo total de propiedad), los costos de explotación se reducen y se cuenta además con la posibilidad real de disminuir los costos de energía”.
Por tanto es evidente cómo todas estas modificaciones se han convertido en un ahorro de energía, efectivo, concreto y calculable. Eso no es todo: mayor control del tratamiento térmico significa una calidad más elevada del producto final.
Swing, en combinación con el sistema de control UP PRINCE (PRediction IN Control Equations), el software desarrollado por Sidel, pendiente de patente, para el control de las unidades de pasteurización (UP)* permite optimizar el proceso, asemejándolo al de régimen. El resultado es un control esmerado de las UP, de las cuales depende la calidad del tratamiento térmico del producto y la protección de sus propiedades organolépticas.
El pasteurizador dotado del sistema Swing incorpora también algunas soluciones técnicas útiles, a saber: la colocación de la tubería por debajo del nivel del agua de los depósitos facilita el acceso y el mantenimiento seguro de las bombas, válvulas y sondas.
“En la parte superior del pasteurizador no hay más la maraña de bombas, tuberías y válvulas. Un hecho que facilita el acceso y el mantenimiento, así como la seguridad”, destaca por último Martin Essex.
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