Conversión de línea

13/05/2011

Un único servicio de conversión de línea mejora la capacidad de respuesta de los embotelladores ante las necesidades del mercado

Conversión de línea

Reducir el peso de los envases o lanzar un nuevo producto al mercado antes de la temporada alta. En ambos casos, el reto es similar: los nuevos productos tienen que llegar a los comercios en el momento adecuado y en las mejores condiciones de producción y distribución. En consecuencia, los embotelladores se enfrentan al desafío de adaptar sus líneas del modo más rápido y eficaz posible. Sidel ayuda a sus clientes ofreciéndoles una gestión centralizada de los proyectos, no sólo como fabricante de equipos originales, sino también como diseñador de envases. Gracias a este enfoque integrado, Sidel garantiza a los embotelladores la inmediata eficacia de las máquinas, la brevedad de los plazos necesarios para llegar al mercado y unos gastos limitados que permiten obtener un óptimo costo total de propiedad (TCO).
La mayoría de los clientes que optan por una conversión de sus líneas de envasado de bebidas lo hacen para conseguir uno de estos tres objetivos: limitar el peso, modificar el formato o el diseño o cambiar los productos. La gestión de proyectos es un factor fundamental para realizar adecuadamente las adaptaciones de la línea que resultan necesarias. Los gestores de proyectos de Sidel, que cuentan con una dilatada experiencia, ayudan a los embotelladores a llevar a cabo una conversión óptima y segura de sus líneas. Sus amplios conocimientos en materia de ingeniería les permiten analizar todos los aspectos industriales para preparar con antelación la línea de producción y determinar las piezas concretas que deben adaptarse. Gracias a esta gestión centralizada de proyectos, los embotelladores pueden estar seguros de que sus productos llegarán a tiempo al mercado.

Cuellos más cortos para un ahorro considerable
Las materias primas representan entre un 70 % y un 80 % del precio de las botellas. Por eso, una reducción del peso de las preformas y las tapas, acompañada del acortamiento de los cuellos, puede conllevar una significativa disminución de pesos y costos. Estas ventajas van unidas a una rápida recuperación de la inversión y a una limitación de la huella de carbono, aspectos que los consumidores tienen cada vez más en cuenta a la hora de decidir qué van a comprar. Por eso, en todo el mundo aumenta el número de embotelladores que optan por adaptar sus líneas en función de estos factores.

El año pasado, Sidel ayudó a su cliente Zywiec Zdroj, una marca de agua polaca perteneciente al productor francés de alimentos y agua mineral Danone, a modificar sus líneas para producir envases con cuellos cortos. Después de analizar detenidamente la oferta de varios contratistas, Zywiec Zdroj decidió que la de Sidel era la que mejor respondía a sus necesidades de calidad, capacidad de reacción y asistencia cercana durante la ejecución.

En junio de 2010, realizó un pedido de dos líneas para su planta de Miroslawiec, situada en el norte del país. Sidel colaboró estrechamente con la empresa a lo largo de todo el proceso, en el que, para la conversión en cuellos cortos, sólo se requirió detener cada línea durante cuatro días. “Sidel ejecutó el proyecto de un modo muy adecuado, especialmente en lo que se refiere a la coordinación y al apoyo brindado”, sostiene Grzegorz Krzak, Comprador de Zywiec Zdroj.

Un rápido lanzamiento del nuevo producto
Sidel no sólo ofrece una gestión centralizada de proyectos para la conversión de la línea, sino que también asesora a sus clientes en el diseño de botellas destinadas a nuevos productos. Unas capacidades que se pusieron a prueba en la planta del embotellador noruego Isklar. Esta empresa decidió lanzar un agua con gas para alcanzar varios objetivos: explotar el enorme potencial del mercado, dar una respuesta más adecuada a las necesidades de la industria gastronómica y llegar a clientes particulares que cada vez tendían más al consumo del agua gaseosa, en lugar del agua sin gas.

Isklar tenía que modificar por completo el diseño de la botella de agua con gas para que el envase resistiera la presión tras la carbonatación. Sidel asesoró a los ingenieros de diseño de la empresa y les ayudó a crear una botella que, sin perder las características propias de la marca, fuese lo suficientemente estable para contener agua gaseosa. Otro aspecto fundamental en el proyecto era la brevedad del plazo del que se disponía para la ejecución. El nuevo producto debía lanzarse antes de la revisión de las estanterías, que es el momento en el que los mayoristas introducen los principales cambios en la variedad y el posicionamiento. Pese a que era la primera vez que se instalaba un sistema de detección óptica en una línea de PET de alta velocidad, Sidel consiguió concluir la conversión de la línea en sólo dos semanas de parada completa de los equipos. De este modo, creó las condiciones para que Isklar lanzase la nueva agua con gas en el plazo previsto. “En algunos mercados, los comercios establecen fechas de revisión de las estanterías, lo que significa que si no se logra lanzar el producto dentro de esta fecha, se puede perder todo el año. En Noruega, la revisión de las estanterías de los comercios se efectúa el 1 de febrero, es decir que en esta fecha se efectúan los más cambios importantes en lo que se refiere a la variedad y el posicionamiento. Si no se está preparado para ese momento, es más difícil entrar en el comercio en un período más avanzado del año. A pesar de que nuestro calendario para respetar esta fecha era bastante apretado, Sidel pudo lograrlo.

Isklar confirmó oficialmente su proyecto a finales de julio, pero teníamos que producir las primeras botellas en diciembre debido a que el panel de catadores para decidir el nivel de carbonatación final del producto ya estaba programado.

Tenemos la satisfacción de haber alcanzado nuestro objetivo y reconocemos el esfuerzo de Sidel para ajustarse al calendario del proyecto”, explica Helge G. Valeur, director de Operaciones de Isklar.

En todas las conversiones de línea, los expertos de Sidel garantizan la validación tecnológica del proyecto, así como su viabilidad y su industrialización. Todos los proyectos se basan en una gestión centralizada y completa, con una única persona de contacto, así como en los amplios conocimientos de los equipos instalados y del envasado, en un análisis global de la línea, en la brevedad de los plazos de comercialización del producto y en unos costos reducidos para conseguir un TCO óptimo. A todo ello se une la calidad garantizada gracias a las piezas de recambio originales y a la instalación a través de los expertos de Sidel, que hacen posible que los equipos presenten una eficacia inmediata.

Download el comunicado de prensa

Foto HD

eZ Publish™ copyright © 1999-2012 eZ Systems AS