De China a Brasil, pasando por Estados Unidos, Alemania, Japón y Rusia, Sidel se desmarca como un grupo multicultural empleando unas sesenta nacionalidades diferentes.
Mientras sus clientes benefician de una tecnología líder y de la fuerza de un grupo global, Sidel ha elegido localizar sus actividades lo más cerca posible de ellos basando sus fábricas en unos diez países y abriendo filiales de venta y de servicios técnicos en unos treinta países.