Para los fabricantes de productos lácteos que envasan sus productos en PEHD extruido soplado (EBM), la principal ventaja de cambiar al PEHD (Polietileno de Alta Densidad) soplado biorientado (ISBM: inyección, estirado y soplado) es el hecho de conservar el mismo material y los mismos sectores de reciclado. Lo único que cambia es la tecnología de fabricación de los envases. El objetivo final es obtener beneficios económicos y ecológicos, pero también nuevas oportunidades industriales en términos de velocidad y de soluciones de envasado en línea como, por ejemplo, el Combi.
Un envase 20 % más ligero
Comparada con el proceso EBM, la tecnología ISBM ofrece un mejor control de los espesores de la materia para la fabricación de envases en PEHD. Igualmente, el uso de una preforma en lugar de una pasta de material garantiza el peso constante de la botella. En efecto, gracias a un preciso control del condicionamiento térmico de la preforma, la distribución del espesor en la botella es a la vez más repetitivo y exacto, lo que permite reducir el peso del envase en una media del 20 % con respecto al PEHD extruido soplado y conservar las mismas características mecánicas. Por ejemplo, el peso medio de una botella en PEHD extruido de un litro es de 28 a 35 g aproximadamente mientras que el peso de esta misma botella en PEHD inyectado soplado varía de 22 a 28 g. Por su parte, la botella SafeSense™ pesa 22 g y está fabricada con la materia PEHD disponible en el mercado a partir de una preforma optimizada diseñada por Sidel, que posee una oficina de estudios dotada de competencias específicas en esta área. Todo ello representa una ventaja económica y medioambiental considerable si se toma en cuenta que el peso del envase primario no sólo es el factor determinante del costo de la botella, sino también el primer factor de influencia en la huella medioambiental.
Un tapado hermético, sin sello
SafeSense™, la primera botella en PEHD inyectado soplado sin sello de aluminio, proporciona además una perfecta hermeticidad de la botella, incluso cuando se conserva en posición horizontal dentro del refrigerador. Su cuello inyectado, extremadamente resistente, elimina el riesgo de deformación y garantiza la adecuación con la tapa. La meta final es ofrecer una calidad de enroscado irreprochable y la supresión del sello de aluminio. Por otra parte, la propiedad organoléptica del producto se mantiene intacta en relación a la de una botella en PEHD moldeada por extrusión soplado. Finalmente, puesto que la tapa también está inyectada en PEHD, el envase de la SafeSense™ es monomaterial, lo que brinda una significativa ventaja para el reciclado.
Beneficios de la tecnología PET al servicio de la botella en PEHD
La transición al PEHD soplado biorientado permite considerar una gran variedad de esquemas industriales. Desde luego, al basarse en una preforma, se pueden disociar los oficios de transformación de la materia plástica y los de fabricación y acondicionamiento del envase. Otra ventaja de la tecnología ISBM es que su velocidad por molde instantánea es más elevada: 2000 botellas por molde y por hora comparada a una velocidad en EBM comprendida entre 800 y 1000 botellas por molde y por hora. Por lo tanto, se puede disminuir el número de equipos necesarios y, por consiguiente, el número de operadores. Estas reducciones implican una menor exigencia de acumulación de botellas necesarias en extrusión, lo que ofrece una mayor flexibilidad de producción.
Asimismo aporta otras ventajas: unos rendimientos de producción superiores y un índice de residuos inferior a los actuales índices de las líneas de extrusión. Ciertamente, la problemática del tratamiento de las caídas de material (fondo y cuello) propias a la tecnología EBM desaparece en el caso de una producción por soplado con biorientación. Por si fuera poco, adoptar el soplado con biorientación para el PEHD, significa poder beneficiarse de las últimas innovaciones de las sopladoras de Sidel: las soluciones de cambios de formatos optimizados como la Bottle Switch™ y las altas velocidades. La definición del cuello inyectado admite las transferencias positivas por el cuello de la botella. También permite adoptar tecnologías de soplado, llenado y tapado integradas, como la Combi, y aprovechar las ventajas de la descontaminación seca de preformas Predis™.
Botellas en PEHD con formas equivalentes a las fabricadas en PET
Fabricar un envase en PEHD valiéndose de la tecnología ISBM garantiza una mejor toma de la forma, frente a la obtenida por extrusión, debido a la presión de soplado que, justamente, lleva la materia contra las paredes del molde (mejor definición de los grabados, de las formas complejas...). Para terminar, la tecnología ISBM igualmente aporta brillo a la materia a través de un proceso basado en el calentamiento de la preforma y el estirado con biorientación.

