La exigencia medioambiental: un reflejo grabado en el ADN de Sidel
El respeto por los principios fundamentales del desarrollo sostenible no es una novedad para Sidel. Como pioneros en nuestro mercado, hemos integrado estos grandes principios en nuestra cultura empresarial, que todos nuestros colaboradores aplican y que se refleja en nuestras acciones.
- Nuestra política es mundial. Contempla los criterios más avanzados en materia de exigencia medioambiental y se aplica del mismo modo en todos los centros con los que Sidel cuenta en el mundo, lo requiera la legislación nacional o no. Ello permite una gestión transparente y lineal de los retos del conjunto de nuestras actividades, incluso en aquellos países en los que las normas son menos estrictas.
- Nuestros equipos especializados son proactivos. En cada país, los referentes nacionales aplican los principios fundamentales de nuestra carta de forma autónoma, aunque controlada regularmente de acuerdo con una tabla de objetivos precisos.
- Nuestras plantas de producción responden igualmente a las más altas exigencias medioambientales: integración en el paisaje, reducción de la contaminación acústica, preservación y enriquecimiento de los biotopos, optimización y reciclado del consumo de energía…
Cada centro se ha diseñado con un sentido práctico, con el objetivo de optimizar los recursos y el gasto de energía según las particularidades de cada país (los problemas de agua en China, las elevadas temperaturas en México...).
Minimizamos el impacto medioambiental de la cadena logística.
Nuestras plantas de producción se encuentran distribuidas por todo el mundo, lo que nos permite trabajar con proveedores locales, así como fabricar nuestros moldes y montar nuestros equipos lo más cerca posible de nuestros clientes, evitando así el transporte de mercancías.